El vacacional “Yasuní Nuestro Hogar” organizado por el programa de Comunicación, Educación y Participación Ambiental (CEPA) del Parque Nacional Yasuní (PNY), reunió a participantes de 16 comunidades Kichwa y Waorani para promover el conocimiento del territorio y de las especies que se encuentran amenazadas por la cacería, y contó con la colaboración de la Red de Jóvenes de la Reserva de Biósfera Yasuní.
Como parte de las actividades por el 47.º aniversario del Parque Nacional Yasuní, 161 niños y niñas de las nacionalidades Kichwa y Waorani participaron de esta jornada vacacional desarrollada en los puestos de control Pindo, Añangu, Chiro Apaika, Tiputini y Tambococha. Esta iniciativa convocó a participantes de 16 centros y comunidades aledañas, fue organizada por el Parque Nacional Yasuní y contó con la colaboración de la Red de Jóvenes de la Reserva de Biósfera Yasuní y voluntarios comunitarios.
Durante cuatro días, niñas y niños fortalecieron sus conocimientos sobre la biodiversidad del Yasuní y la importancia de conservar las especies de fauna sujetas a presión de cacería, comprendiendo el papel que desempeñan en el equilibrio de los ecosistemas. A través de charlas, dinámicas grupales, recorridos interpretativos, actividades de observación y talleres creativos, exploraron la relación entre la fauna silvestre, el bosque y las comunidades que habitan este territorio, además de conocer el valor del Parque Nacional Yasuní como el corazón de la Reserva de Biósfera Yasuní y como una de las áreas protegidas más importantes del Ecuador continental.
Como parte de este proceso, cada niño y niña completó un pasaporte, una herramienta educativa diseñada para reforzar los contenidos desarrollados cada día. Mediante actividades como la identificación de huellas, ejercicios sobre las funciones ecológicas de distintas especies, la ubicación de sus comunidades en el mapa de la Reserva de Biósfera Yasuní y la elaboración de un compromiso personal con la conservación, el pasaporte permitió registrar los aprendizajes que fueron abordados de manera práctica y participativa.
La participación de la Red de Jóvenes de la Reserva de Biósfera Yasuní aportó al desarrollo de las actividades educativas y evidenció el papel que desempeñan las nuevas generaciones como promotoras de la conservación y la sensibilización ambiental. Su trabajo conjunto con los guardaparques y los voluntarios comunitarios fortaleció un espacio de aprendizaje que fomenta el vínculo de la niñez con su territorio y promueve una participación activa en el cuidado del Yasuní desde las propias comunidades.
El vacacional concluyó con la elaboración de un libro pop-up, un espacio de integración comunitaria para compartir alimentos y entregar camisetas conmemorativas, como cierre de una experiencia que combinó educación ambiental, identidad territorial y participación comunitaria para fortalecer el compromiso de la niñez con la conservación de del Parque Nacional Yasuní y la Reserva de Biósfera Yasuní.
El vacacional “Yasuní Nuestro Hogar” contó con el apoyo del Programa Paisaje Yasuní, una alianza estratégica entre el Ministerio del Ambiente y Energía (MAE), el Parque Nacional Yasuní y Wildlife Conservation Society (WCS), en colaboración con el Legacy Landscape Fund (LLF), la Fundación Gordon y Betty Moore y el Fondo de Áreas Protegidas (FAP).