Población Mestiza y Afroecuatoriana
Población mestiza y afroecuatoriana en el Yasuní
La presencia de población mestiza en la región del Yasuní se remonta al siglo XVIII, pero su llegada masiva ocurrió a finales de los años 50 con la extracción de caucho y el establecimiento de haciendas a lo largo de los ríos Napo, Coca y Payamino. En la actualidad, los mestizos conforman la mayor parte de la población de esta área (MAE, 2008).
En la provincia de Orellana, el aumento significativo de la población mestiza coincidió con la apertura de las vías Auca y Yuca entre 1960 y 1980, durante el inicio de la explotación petrolera. Este proceso fue impulsado por el Estado como parte de la Reforma Agraria, que buscaba aliviar las tensiones agrarias en la Sierra y la Costa (Honorable Consejo Provincial de Orellana, 2005). Para la década de los 90, el proceso de colonización estaba consolidado.
Hoy en día, la población mestiza en la Amazonía se dedica principalmente a la agricultura, comercio, turismo y servicios. Además, en algunos casos, participan en actividades como la tala y venta de madera. En las últimas décadas, se ha observado una diversificación significativa de actividades y emprendimientos productivos entre los mestizos de la región (MAE, 2008).
Por su parte, la población afroecuatoriana en Orellana proviene de provincias como Esmeraldas, Guayas, El Oro e Imbabura. Llegaron en tres ciclos migratorios: entre 1969 y 1972, a finales de los 80, y desde mediados de los 90, atraídos por el auge petrolero. Aunque representan una minoría y no cuentan con una organización sólida, han logrado mantener algunas de sus expresiones culturales propias (GRUPORENSS, 2016). En Pastaza, el número de afrodescendientes es significativamente menor.
Es importante destacar que el término “colono”, comúnmente asociado a las primeras etapas de la colonización, ha perdido relevancia en las últimas décadas. Los descendientes de los primeros colonos ya no forman parte de aquella dinámica, y actualmente se identifican simplemente como mestizos.