La comunidad waorani realizó una nueva liberación de tortugas charapa en julio de 2026 y se incorporó a la Red de Charaperos de la Amazonía Norte, fortaleciendo la conservación comunitaria en el Parque Nacional Yasuní.
Dieciséis años después de protagonizar la liberación de 600 tortugas charapa (Podocnemis unifilis) en las riberas del río Tiputini, la comunidad waorani de Timpoka reactivó esta iniciativa de conservación en el Parque Nacional Yasuní. En julio de 2026 realizó una nueva liberación de ejemplares y se integró oficialmente a la Red de Charaperos de la Amazonía Norte, reafirmando su compromiso con la protección de la biodiversidad de la Amazonía ecuatoriana.
Este hito marca el inicio de una nueva etapa para la comunidad, que da continuidad a un proceso de conservación nacido en su territorio y fortalece su participación en el manejo y recuperación de una de las especies emblemáticas de los ecosistemas acuáticos de la Reserva de Biósfera Yasuní.
La primera liberación se realizó en febrero de 2010, cuando 600 tortugas criadas bajo cuidado fueron devueltas a su hábitat natural como parte de un programa de conservación desarrollado junto a comunidades Waorani y Kichwa asentadas en las riberas de los ríos Tiputini y Napo, con el apoyo técnico de Wildlife Conservation Society (WCS).
El proyecto contemplaba la protección de nidos naturales, la construcción de playas artificiales para la incubación de huevos y el cuidado temporal de las crías hasta alcanzar un tamaño que incrementara sus posibilidades de supervivencia antes de ser liberadas en ríos y lagunas del Yasuní.
La reactivación de este proceso representa mucho más que una nueva liberación. Significa que la comunidad de Timpoka recupera y fortalece un esfuerzo iniciado hace más de una década en su territorio, y asume nuevamente un rol protagónico en la conservación de la tortuga charapa mediante el monitoreo de playas de anidación, el manejo de nidos, la incubación y la liberación de las crías.
Las tortugas charapa cumplen un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas acuáticos amazónicos. Sin embargo, sus poblaciones enfrentan múltiples amenazas, entre ellas la extracción de huevos, la cacería, el tráfico de fauna silvestre, la contaminación de los ríos y la pérdida o alteración de las playas donde anidan. Frente a estos escenarios, el liderazgo de las comunidades locales resulta fundamental para identificar y proteger las playas, vigilar los nidos, acompañar la incubación, promover la liberación de las crías y contribuir a la recuperación de las poblaciones de la especie.
La experiencia de Timpoka demuestra que los procesos de conservación comunitaria pueden mantenerse y renovarse en el tiempo, cuando se desarrollan capacidades locales, se mantiene la organización comunitaria y se transmiten los conocimientos entre generaciones, con la colaboración de distintos aliados para asegurar la continuidad de estas iniciativas.
Esta nueva etapa cuenta con el acompañamiento técnico de WCS, la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), en coordinación con el Parque Nacional Yasuní, que han contribuido al fortalecimiento de las capacidades técnicas de la comunidad y a la reactivación del proyecto.
Como parte de este proceso, Timpoka a través de la Red de Charaperos de la Amazonía Norte, se suma a un espacio de colaboración que promueve el intercambio de experiencias, conocimientos y aprendizajes entre comunidades comprometidas con la conservación de la tortuga charapa. El trabajo en red busca consolidar un modelo de gestión comunitaria que garantice la protección de la especie y pueda replicarse en otros territorios de la Reserva de Biósfera Yasuní.
La liberación realizada en julio de 2026 constituye así, un nuevo capítulo en la historia de conservación comunitaria de Timpoka. Al retomar una experiencia iniciada en 2010, la comunidad reafirma su compromiso con la conservación de la tortuga charapa, la salud de los ríos amazónicos y la protección del patrimonio natural y cultural del Yasuní.